Cómo saber si necesito un sistema de tratamiento de aguas residuales para mi industria

Contar con una planta de tratamiento de aguas residuales es una decisión que requiere revisar las necesidades de tu industria y las condiciones de su operación. Si tu empresa produce efluentes, conviene evaluar cómo los gestiona y qué normativas debe cumplir.

Comprender cómo funciona la planta de tratamiento de aguas residuales te dará una visión más clara de lo que debes considerar, ya que cada etapa cumple una función distinta. En este artículo encontrarás los criterios para analizar tu caso y conversar con el equipo técnico antes de tomar una decisión. ¡Sigue leyendo!

¿Qué función cumple el tratamiento de una PTAR en una industria?

La planta de tratamiento de aguas residuales tiene como finalidad reducir los contaminantes del agua utilizada hasta alcanzar la calidad requerida para su descarga o reutilización. Para lograrlo, su diseño combina procesos físicos, químicos y/o biológicos, de acuerdo con las características específicas del efluente de tu empresa.

El funcionamiento de una planta de tratamiento de agua depende del tipo de agua que recibe. En el caso de los efluentes industriales, el diseño se enfoca en tratar los contaminantes propios de la producción, mientras que la potabilización del agua de abastecimiento corresponde a un proceso distinto.

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¿Cómo se trata el agua residual de una industria?

Para comprender cómo funciona una PTAR, piensa en un recorrido donde cada operación atiende una característica del efluente. El diseño incorpora las etapas necesarias para alcanzar la calidad prevista. A continuación, te mostraremos las funciones que pueden intervenir en ese recorrido.

Separación y acondicionamiento inicial

El tratamiento empieza separando los sólidos grandes, grasas y aceites que podrían obstruir o dañar los equipos. Si la cantidad o la composición del efluente cambia durante la jornada, un tanque de ecualización estabiliza la alimentación, mientras que el ajuste del pH acondiciona el agua cuando hace falta.

Reducción de contaminantes

La coagulación y la floculación agrupan partículas para facilitar su separación del agua, mientras que el tratamiento biológico emplea microorganismos para degradar materia orgánica biodegradable. La elección de estos procesos depende de lo que contiene el efluente, y el uso de microorganismos requiere condiciones adecuadas para mantener su actividad.

Calidad final y manejo de lodos

Una vez reducidos los contaminantes, se incorporan procesos como la filtración o la desinfección cuando la calidad exigida así lo requiere. A su vez, los sólidos y lodos separados deben gestionarse según sus características.

¿Cómo saber si tu industria necesita tratamiento de aguas residuales?

Para saber si tu industria necesita un sistema de tratamiento de aguas residuales, debes relacionar las características de tus descargas con las exigencias que les corresponden. El rubro de tu empresa orienta esta revisión, pero la decisión debe apoyarse en datos de tu operación. A continuación, encontrarás los aspectos que conviene evaluar.

1. Identifica el origen de las descargas

Empieza por registrar qué operaciones utilizan agua y cuáles producen efluentes, como el lavado, la limpieza o la fabricación. Luego, distingue esas corrientes de las aguas de los servicios higiénicos y de la lluvia, de modo que puedas reconocer el origen de cada descarga y los puntos que necesitan evaluación.

2. Caracteriza el agua residual

Con el origen identificado, el análisis puede incluir pH, temperatura, sólidos suspendidos totales, aceites y grasas, demanda bioquímica de oxígeno a cinco días (DBO₅) y demanda química de oxígeno (DQO). Estas demandas son indicadores analíticos, no sustancias contaminantes; además, según el proceso, puede ser necesario evaluar otros parámetros, como metales.

Para que los resultados describan lo que ocurre en tu empresa, el muestreo debe representar las condiciones de producción. Si buscas evaluar los Valores Máximos Admisibles (VMA), corresponde trabajar con un laboratorio acreditado por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL) en los parámetros pertinentes.

Por ejemplo, el lavado de lana en una industria textil puede descargar materia orgánica, grasas y sólidos, por lo que esas características orientan los ensayos. Sin embargo, la elección del tratamiento debe basarse en el efluente de tu instalación.

3. Revisa el caudal y sus variaciones

Registra cuánto efluente descargas y cómo cambia durante los turnos, las limpiezas o los aumentos de producción. Al relacionar esos datos con el balance hídrico, se puede dimensionar la instalación considerando las variaciones de tu operación.

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¿Qué exigencias debes revisar según el destino del efluente?

Las exigencias dependen de dónde descargues el efluente o del uso que le darás al agua tratada. Por eso, conviene revisar su destino junto con los compromisos de tu instrumento de gestión ambiental. A continuación, te mostramos las condiciones que debes considerar en cada caso:

  • Descarga al alcantarillado sanitario: Cuando tu empresa descarga aguas residuales no domésticas al alcantarillado, debes revisar los Valores Máximos Admisibles (VMA). Si se exceden los valores aplicables, debes implementar tratamiento, modificar el proceso productivo o combinar ambas medidas para adecuar las descargas, según el diagnóstico de tu instalación.
  • Vertimiento a un cuerpo natural de agua: Si este es el destino del efluente, necesitas autorización de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y debes distinguir los Límites Máximos Permisibles (LMP) del efluente de los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) del receptor. Los límites para PTAR domésticas o municipales no deben trasladarse a cualquier descarga industrial.
  • Reúso del agua tratada: Si planeas reutilizar el agua, define primero en qué actividad se empleará y qué calidad necesita, junto con las autorizaciones que correspondan. Los ECA de la categoría de riego no equivalen a requisitos generales de reúso, por lo que debes revisar las condiciones específicas del uso previsto, incluso dentro de tu industria.

¿Qué debes hacer antes de elegir una solución?

Con esa información, es necesario solicitar una evaluación técnica que defina cómo alcanzar la calidad requerida. Si existen dudas sobre la respuesta del efluente al tratamiento propuesto, un estudio de tratabilidad permite ensayar los procesos a pequeña escala, mientras que una prueba piloto aporta datos adicionales para validar el diseño.

Al comparar plantas depuradoras de agua para tu industria, es recomendable evaluar el espacio disponible, el consumo de energía, los insumos requeridos, el manejo de lodos y las labores de operación y mantenimiento. Si ya cuentas con una instalación, incorpora sus resultados a la evaluación para determinar si requiere ajustes operativos o una modificación.

Ahora ya sabes para qué sirve la planta de tratamiento de aguas residuales y cómo saber si necesitas una. Al recurrir a un sistema de este tipo, estarás contaminando menos el planeta. ¡Esperamos que esta información te haya servido de utilidad!

En Boss Tech diseñamos, construimos y damos mantenimiento a plantas para el tratamiento de efluentes industriales. Contacta con nuestro equipo para revisar las necesidades de tu empresa y solicitar una propuesta, ya sea para implementar un proyecto o mejorar una instalación existente.

 

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